GUILLERMO CAZENAVE: MUCHO MÁS QUE MÚSICA

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Guillermo, pongo a grabar y empezamos un nuevo diálogo, ¿de acuerdo?


De acuerdo, Antonio.


¿Qué nos podrías contar de tu relación entre la música que compones como interpretación de la vida y de lo que te rodea? Por ejemplo, tienes un disco que se llama Contando Lejanos Tiempos…

- Para mí la música tiene un poder hipnótico y catalizador. Tú, Antonio, que estás desarrollando el tema de la Bioinformación Genética, sabes que muchas cosas que almacenamos no nos pertenecen y suelen ser parte de nuestros ancestros y de nuestra memoria genética. Entonces, eso evocador que tiene la música, puede transportarnos más allá del espacio y del tiempo, pero también nos moviliza. Un himno despierta sentimientos en muchas personas. Una canción puede llegar a definir toda una época histórica. Una marcha, una melodía tradicional… Yo trato de interpretar mi visión de la vida y de las cosas que pasan en mi entorno, con melodías y con ritmos. Trato de que los teclados, las guitarras, los demás instrumentos que utilizo (sean actuales o tradicionales) hablen por sí mismos…; expresen una idea que el título de la pieza propone y expone. Me suele pasar que las personas que no conocen los títulos de mis piezas, cuando lo ven o lo leen, me cuentan que entonces comprenden perfectamente o mucho mejor lo que la música intentaba decir. Y en Contando Lejanos Tiempos hice una recopilación de distintas épocas de mi vida y de hechos que pasaban en el mundo. Pero, ante todo, quiero subrayar que para mí la naturaleza de la música y de lo creado, es espacial, es aéreo, es universal, es de todos y para todos. Y que no deberíamos ceñirla a algo demasiado específico.


¿Pero, por ejemplo, qué ha pasado en el mundo desde que comenzaste a componer?


Charla Cazenave Badalona 2012

- Bueno, mis primeras canciones son de 1968. En estos momentos cumplo 50 años de las primeras veces en que se me ocurrieron melodías. Eran melodías muy simples. En aquella época se estrenaba la película 2001 Odisea del Espacio, que me impactó muchísimo. Tenía 13 años y estaba acabando la primaria en un colegio irlandés al que asistieron el actual presidente de Argentina, varios de sus asesores y ministros y el propio alcalde de Buenos Aires. Un colegio en el que se nos formaba para marcar pautas en la sociedad. Economistas, políticos, artistas, científicos, profesionales en todas las áreas de la sociedad. De esa época a la actual pasaron, como todos sabemos, muchas cosas. Quizás la principal sea para mí que en Occidente desplazamos la esencia de las cosas hacia la estética de dichas cosas. La mayoría de lo que veo actualmente es como un sucedáneo, como algo periférico que alguna vez, no hace mucho, era serio. Yo, cuando veía antes a un médico, a un político, a un lo que sea, veía algo más sólido de lo que veo ahora. Y tengo la sensación de que esto afloja debido al bienestar sin guerras. Todos aflojamos porque parecen no existir grandes peligros. Pero cuando estallan los conflictos de manera grave, entonces es como que todos nos damos cuenta de la seriedad que implica hacer algo bien o mal, y eso se traduce en cómo nos desenvolvemos como humanos y como profesionales en el área que nos toque desempeñarnos. Equivocarse en plena guerra, te cuesta la vida. Equivocarte en democracia, te cuesta una multa o una sanción. Y todo eso también afecta a las generaciones que nacen lejos de una guerra. Las hace menos combativas (nunca mejor dicho) y como más caprichosas y consentidas debido a que sus propios padres olvidaron aquellos grandes conflictos que probablemente no les afectaron. Comprendo que las cosas sean así y no lo digo como una crítica sino como un hecho que observo.


¿Qué vinculación tenía tu familia con España?


- Sobre todo, la familia de mi abuelo. Mi bisabuelo fue un destacado General argentino de origen español que fundó el cuartel Campo de Mayo, en Buenos Aires, en 1907 y que tuvo una relación amistosa con Don Alfonso XIII, quien lo condecoró personalmente en uno de sus viajes. Mi abuelo, Carlos Giménez Morón, era el Director de Inmigración en tiempos de la segunda guerra mundial y de la guerra civil española, y ayudó a muchos españoles de ambos bandos que deseaban iniciar una nueva vida en Argentina después de la contienda. En mí hay sangre española, francesa, escocesa e italiana. Hemos tenido vinculación con la monarquía española y con la británica también, a través de un primo de mi padre. Siempre pensé que las abejas son sabias: monárquicas y volando en elipse, que era, según Pitágoras, el sabio griego, el ritmo del universo.


¿Cómo ves el panorama actual de España, de Europa y del mundo en general?


Guill Studio Mello

- Pienso que la unión hace la fuerza y que el divide-vencerás obviamente favorece al que quiere ver a las familias desunidas, a los amigos distanciados, a los países enfrentados en luchas fratricidas. Hay que trabajar y luchar por lo que nos une y desterrar y minimizar lo que nos divide. España es un conjunto de primos y de primos-hermanos que confluyen bajo un mismo territorio y una idea, que no siempre se comparte, pero que ahí está… Yo entro a un bar en Barcelona, en Bilbao, en Valencia, en Zaragoza, en Sevilla o en Madrid y, salvo algún pequeño detalle, sé que estoy en el mismo lugar. En cambio cruzo la frontera y entro inmediatamente a un bar en Perpiñán y compruebo, y por muchos factores (no sólo los puramente idiomáticos) que ya no estoy en España. A mí el español me permite ir a México o a Pamplona y entenderme con todo el mundo. Y eso vale mucho, ¿verdad? Si España creara en sí misma y con Iberoamérica una Commonwealth como los anglosajones y tuviera una figura monárquica que simbólicamente nos reuniera cada año como hace el G-20, pero entre nuestros países y ciudades unidos bajo un mismo concepto identitario, seríamos mucho más respetados y tenidos en cuenta en el mundo. Nuestra latinidad nos vuelve a veces demasiado individualistas. España debería haber conservado la peseta y crear más cosas mirando hacia al sur, que es donde se la quiere y respeta de verdad. Yo vivo en el sur de Francia, he vivido muchos años en Inglaterra, en Estados Unidos y en otros países, y sé de lo que estoy hablando. A mí me parece que en la época de Felipe González los principales medios de comunicación españoles intentaban dar una imagen de una España que era ya superior a Alemania y más moderna que los Estados Unidos. Era todo una exageración. Fue como organizar una fiesta para millonarios siendo uno un asalariado cobrando el sueldo mínimo. De pronto se acabó la fiesta y ahora ¿quién la paga? ¿quién es el responsable? Para mí, no sólo los organizadores sino también los invitados y los colados que se hincharon a comer sin preguntar qué estaba pasando. Estas distracciones y travesuras que cometen alguna vez todos los países o personas, luego hay que pagarlas. Mi padre, cuando era juez, una vez dijo: las cuentas de tráfico siempre se termina pagándolas. Respecto a Europa, son demasiadas tribus muy diferentes. Es un tema complicado después de siglos divididos y enfrentados. Pero soy optimista respecto al mundo y al ser humano en general.


Volviendo a la música, tú eres un experto en musicoterapia y también en musicoembriología. Pero 


¿qué es exactamente la musicoembriología?


- Es una música pre-natal que compongo desde hace casi 35 años, y destinada a la relajación de las embarazadas y a un nacimiento más armonioso del futuro bebé.

La musicoembriología me ha dado la posibilidad de llegar de manera masiva al mundo de la maternidad en una escala internacional que jamás hubiese imaginado.


Imagino que tú eres anti-abortista…


- Una vez un médico dijo que todos sus colegas saben bien que la embarazada es un vehículo para el nacimiento del bebé, pero que no lo dicen por miedo a que ciertas mujeres se sientan atacadas o el colectivo feminista los llame machistas, etc. Es decir que el vientre de la mujer actúa como una incubadora. Ni siquiera su sangre y la del bebé se mezclan. Por eso la embarazada no es dueña de ese ser que está gestándose. No le pertenece. Ambos padres son utilizados por la naturaleza para traer un nuevo ser humano a la Tierra, a la vida. Una vez criado ese niño, educado ese adolescente y formado ese joven, no les pertenece. Y mucho menos para disponer de su vida aunque lleve en el mundo 20 días dentro del vientre de su futura madre. Ni siquiera somos dueños de nuestro propio cuerpo, que es una identidad propia que debemos cuidar utilizando el cerebro y la mente racional. Así que menos aún podemos arrogarnos el derecho de interrumpir ni la vida de un futuro ser ni la nuestra propia. Amo la vida y creo que se nota.


¿Y tú música para la NASA y el transbordador espacial?


- Durante años me preocupé por la música en el aire. Primero daba conferencias para los pilotos y aeropuertos. También diseñé hilos musicales para vuelos de larga duración. Después, empecé a viajar y a dar conferencias y conciertos en Estados Unidos, y una vez llegué a la NASA en Houston y di charlas para futuros y antiguos astronautas, quienes eligieron mi pieza Fly High para uno de los transbordadores, como muestra de la música que se hace en la Tierra. Fue un honor para mí estar en esa selección de músicos tan famosos con sus célebres canciones (Louis Armstrong, Beatles, Rolling Stones, etc.). Algo inesperado estar en una nave teniendo el apellido que tengo.


Para contactar contigo…

- www.guillermocazenave.com Es mi web y allí hay email o teléfono para contactar conmigo. Muchas gracias.


Entrevista realizada por Antonio Rodríguez Castillo



Fotos: M. Frías y R. Baudel 

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